Eduardo González Viaña

El Correo de Salem

Mes: octubre 2008

Votar en Estados Unidos

-¿Por quién votará usted el próximo martes?

– Hmm… Hágame recordar, por favor, quiénes son los candidatos.

Parece comedia cinematográfica. Es y no es. Mientras en el resto del mundo, estamos pegados al televisor para saber las últimas acerca de estas elecciones, la edad promedio de la audiencia de la CNN en USA es de 60 años, millones de estadounidenses no votan y el votante medio tiene ya el pelo canoso o no lo tiene en absoluto.

En cuanto a los más jóvenes, su participación electoral es pobre. Soy catedrático y, al día siguiente de elecciones, suelo preguntar a mis alumnos por quién votaron. Dieciocho, en una clase de veinte, prefieren mirar al techo.

Leer más

Elecciones USA: El Papa vota esta semana

Estados Unidos no  va a salir de la bancarrota mañana ni tampoco va a ganar la guerra en Irak esta semana. Quien más lo sufre es John McCain porque sabe que ambos eventos son los únicos que podrían darle la punta en la carrera hacia la Casa Blanca.

Hay, sin embargo, otro elector capaz de producir un cambio dramático en el estado actual de la contienda. Es el Papa Ratzinger. El actual ocupante de la Casa Blanca le debe el triunfo del 2004.

En los Estados Unidos de ese año, se enfrentaba al presidente Bush el candidato demócrata John Kerry. La catástrofe de la economía que ya se sufría entonces y los ataúdes que volvían de la guerra hacían que la gente y las encuestas dieran como victorioso al candidato opositor.

Leer más

En una cárcel, Dios, la Virgen y VALLEJO EN LOS INFIERNOS

En mi novela EL CORRIDO DE DANTE, el personaje conversa con una familia a la que ha ayudado a pasar la frontera y entrar sin documentos a los Estados Unidos. Le intriga saber quién es la extraña dama que, sin anunciarse, caminó al lado de los inmigrantes.

“Dante le preguntó si sabía algo de la dama que los había acompañado.

-¿A qué dama te refieres?

-No le vi la cara, pero la dejé conversando con usted.

-¿Conversando conmigo? ¡Qué raro¡… Fíjate que no me acuerdo.

-Ella me dijo que se encargaría de ustedes.

-Ah… pues claro. Entonces te refieres a la señora de ojos bonitos que no terminaba de hablar conmigo.

-Pues sí, supongo que a ella me refiero. ¿Sabe usted quién era?

-Pues fíjate que no lo sé.

-Por lo menos. ¿Me podría decir de qué conversaban? ¿De qué le hablaba ella?

Leer más

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén