Eduardo González Viaña

El Correo de Salem

De la Puente y Don Quijote

De la Puente y Don Quijote

Las primeras veces que leí “Don Quijote” tenía yo 13, 15, 17, 19 y 24 años, y nunca pude entender esa derrota porque estaba convencido de que los héroes eran eternos e invencibles.

Hace algunos años, una tarde en Barcelona, anduve por la colina de Montjuic y recordé que allá, en la playa que la circunda, se batieron Don Quijote de la Mancha y el Caballero de la Blanca Luna. El libro de Cervantes nos informa que allí fue vencido aquel hombre bueno que encarnaba los principios más nobles, justos y libres de la entreverada condición humana.

Las primeras veces que leí “Don Quijote” tenía yo 13, 15, 17, 19 y 24 años, y nunca pude entender esa derrota porque estaba convencido de que los héroes eran eternos e invencibles.

Muchos años después de su última batalla acontecida en octubre de 1965, Luis Felipe de la Puente Uceda no tiene partida de defunción ni se-pultura conocida. Tampoco existe un parte militar que dé cuenta oficial del hecho de armas. Y, por fin, no quedó uno solo entre sus compañeros –herido o prisionero- que pudiera narrar la verdadera historia de Mesa Pelada.

En vista de todo ello, sólo tienen dos caminos quienes reflexionen hoy sobre el tema. El primero es olvidar que hubo una última batalla, y asumir el raciocinio mítico según el cual los héroes no mueren jamás.

En virtud de la leyenda, que los campesinos ya han estado narrando, Lucho se transformará, con el correr de los tiempos, en un cerro con alma o en una estrella que brillará para su pueblo aun en los tiempos más oscuros.

La otra forma de ver este asunto es inferir que la batalla del gue-rrero De la Puente no ha terminado todavía. Ello significa que, ahora, como ayer o peor aún, sigue vigente en el Perú una sociedad basada en la discriminación, con una economía cuya primera dimensión es el hambre.

Un poco antes de lanzarse a la lucha armada, el líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria convocó en la Plaza San Martín a un mitin en el que habría de explicar las razones de su decisión, al tiempo que llama-ba a fundirse en una gran unidad popular a todos los hombres y partidos que aspiraran al cambio socialista en el Perú.

Me acuerdo que el presidente de entonces, Fernando Belaúnde Terry, había prometido, antes de las elecciones, resolver en noventa días el problema de La Brea y Pariñas (la explotación ilegítima de nuestro petróleo por una empresa transnacional). Novecientos días más tarde, al inquilino de Palacio de Gobierno le incomodaba que le hicieran recordar esa promesa.

Era el tiempo también en que nos despertábamos en la madrugada y escuchábamos, en forma clandestina, las transmisiones de Radio Habana. También eso era prohibido. Estaban fuera de la ley la esperanza y la utopía.

Lucho de la Puente no logró formar la unidad de la izquierda a la que había aspirado. Hay que entender la reticencia de los revolucionarios limeños que escucharon en la Plaza San Martín a este extraño provinciano que no o-frecía alcaldías ni diputaciones sino puestos en el frente de combate.

A Lucho, las malas lenguas “izquierdistas” lo acusaban de haberse casado religiosamente y de comulgar los domingos. Y creo que las malas lenguas decían la verdad. Pero ni una cosa ni la otra le impidieron constituir la más coherente insurrección contra el orden establecido que se había dado hasta entonces.

Como los románticos héroes del APRA del 32, De la Puente y el MIR no se levantaron contra un régimen sino contra un sistema. Eso es lo singular de su alzamiento al igual que su vigencia hasta ahora. Lo siguieron espontáneos grupos de estudiantes y campesinos, artesanos y profesionales, cristianos y agnósticos, antiguos apristas y marxistas nuevos. Tal vez faltaron en la ciudad la organización y el apoyo. Tal vez sobraron la valentía y el amor.

Vuelvo a pensar en la derro-ta de Don Quijote, y me doy cuenta de que me equivocaba. Los héroes pueden morir y ser escarnecidos y derrotados muchas veces. Lo que nunca muere son los principios que hacen hombre al hombre y dignifican la condición humana. “Por La Libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida”, dijo el ilustre vencido en Montjuic.

Y De la Puente lo hizo por las aspiraciones de libertad y de justicia que un día por fin han de hacerse completa verdad. Y yo creo que así será por que la batalla de Lucho no ha terminado. Además él no ha muerto, su bandera está entera y nuestro corazón no se ha rendido.

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12 Comments

  1. fernando bobbio rosas

    estimado Eduardo, komo es natural, tu komentario abarca varios puntos importantes. Uno, x ej., es rekordar la libertad de la ke gozábamos kuando fue presidente ese personaje al ke muchas personas de bien konsideran el perfekto “demókrata”. Otro es el papel del éroe en el imajinario popular; mientras subsistan kondiciones de opresión y explotación komo las ke sufrimos desde hace medio milenio, komo dice el lema (aunque no sea muy koherente): “Cuando un revolucionario muere, nunka muere”. Otro punto, y éste probablemente te inkomode, es ke el gran cervantes es un orwell avant la lettre; el inglés no pretendía hacer un éroe del personaje central de 1984, lo ke kería era kondenar al socialismo y no solo esto, mostrar ke kualkier rebelión o intento de rebelión kontra el systema estaba kondenada al frakaso y podría decirse ke a priori.

  2. Ignacio Moreno Reyes

    Ciertamente tu pluma es frescura para reafirmarnos en lo que somos y lo que queremos, estimado Eduardo

  3. fernando bobbio rosas

    a la versio cervanteska prefiero el mythos de la kaverna al ke, x supuesto también se le puede akusar de cierta falta de koherencia en algunos puntos pero ke, en lo esencial, es profundamente revolucionario y, si se kiere, inkluso fanátiko. El éroe anonymous del philósophos atheniense ha llegado a la lux, pero no kiere gozar él solo de esa maravilla, regresa ala obskuridad para tratar de konvencer a sus kamaraten de ke abandonen la kaverna y vivan mucho mejor al aire libre; será rechazado, y no solo una vez (rekordemos ke Allende tuvo ke postular kuatro veces para, por fin, ganar las elekciones y x estrecho marjen). Pero no interesa, abandonando las komodidades del mundo superior, bajará inkansablemente, una y otra vez para konvencer al Pueblo de ke debe superarse, en un empeño kuyo éxito nunka está asegurado (rekordemos tbien el estrecho marjen x el ke ganó Maduro)

  4. Rosina Valcárcel

    Excelente crónica llena de belleza, amor y valores altos. Amamos a Don Quijote, amamos a Lucho de la Puente, acaso sean el mismo héroe reencarnado? Eduardo, tu pluma se luce, tu corazón joven asoma, tu ingenio e ironía se afilan para entregarnos el mejor texto de los últimos tiempos. Te abrazo, apreciado Eduarduuuu, Yushinaaa

  5. guillermo g. guerra cruz

    Excelente artículo, estimado Eduardo. Yace en el fondo una franca denuncia contra los que proclamando abrazar ideologías que buscan encauzar una lucha tenaz en busca de la justicia social se vuelven contra la virtud de quien con honestidad y valentía buscó trducir la palabra en acción, renunciando a privilegios y comodidades que facilmente pudo haber tenido; sin embargo, prefirió el camino al calvario, a la lucha en condiciones desiguales y en espacios adversos y esforzándose en demostrar ( en mi opinión) que es posible levantarse, sin banderas de ateísmo o irreligiosidad absurda, en contra el sistema de un capitalismo deshumanizado. . Al fin, son tiempos de compra y venta de conciencias. Bueno, recordado amigo, mis congratulaciones y un fuerte abrazo.

  6. Soledad Piqueras

    ¿De dónde viene ese luchador, De La Puente.?

  7. Jose

    LUIS DE LA PUENTE Y LOS HÉROES DEL 65 SIEMPRE SERÁN INSPIRACIÓN DE LA REBELDÍA PARA CAMBIAR EL PERÚ Y CONSTRUIR LA PATRIA QUE TODOS QUEREMOS.

  8. josé Arróspide

    Un grande maestro dijo : NO HAY AMOR MSA GRANDE QUE AQUEL QUE DA SU VIDA POR LOS QUE AMA … y eso fue lo que huzo este gran luchador social, su tumba esta ahora en el pueblo de Maranura , muchos campesinos ancianos del pueblo y alrededores la veneran y respetan con inmensa gratitud porque ahora ellos estan relativamente libres de la injusticia que domino los años 50 y 60’s , ,libres de la opresion latifundista que se habian apropiado de sus tierras, es hermoso y muy alentador escuchar entre los ancianos de MARANURA , PUENTE CHAULLAY , SANTA MARIA , la foma tan cariñosa como recuerdan las hazañas de este heroe , al cual no se le menciona en los colegios , ni escuelas de nuestros jovenes y niños .

  9. isaac Bianchi Quiñones

    Lucho está presente aunque no exista su cadáver en una tumba, las ideas y las acciones verdaderamente revolucionaria no se pueden encerrar entre cuatro tablas.
    Las ideas de Luis, de Javier, del Che , de Camilo, de Fidel y de tantos otros son mármoles que esculpen nuestra personalidad revolucionaria para algún día – más cercano , que lejano- nuestra amada Patria alcance la justicia y la Libertad para todos en el marco de una sociedad socialista. Te recuerdo Eduardo en los pasillos de la UNT antigua, allá por los años del 60 a más.Soy de la Promoción 1964 de FF y CC SS

  10. Luis Cerna

    No me parece extraño que un líder de trascendencia universal tenga que inmolarse por la libertad del pueblo. Más bien sería raro que, después del triunfo haya podido disfrutar de las delicias de su gran empresa libertadora. De estos casos hay muy pocos. Puedo mencionar al gran político, ideólogo, orador, militar, guerrillero y, por qué no, polifacético Fidel. Después del 1° de enero de 1959, todavía ha podido y puede sentir la honra más grande de los hombres: ver a los pueblos libres de toda clase de explotación y expoliación. Luego, casi todos los héroes han sucumbido en la lucha, cuando no en la pobreza, la miseria y el olvido. En el primer caso esta, por ejemplo, el padre Miguel Hidalgo y Costilla de México. A su captura, lo vejaron, lo torturaron y le cortaron la cabeza; pero, como diría José Martí, México es libre. En el resto del mundo y en el propio Perú, la lista es larga. Allí está la resistencia y la lucha sostenida de nuestros incas (Manco Inca, Cahuide) frente al abuso de los españoles. Allí surgen Túpac Amaru I, José Gabriel Condorcanqui o Túpac Amaru II, Mateo Pumacahua, José Olaya, Mariano Melgar, María Parado de Bellido, etc., etc. En el segundo caso, es decir, cómo es que los beneficiados pagaron con el olvido se patentiza en Simón Bolívar, San Martín, entre otros. El primero, libertador de cinco repúblicas, y el segundo, libertador de Argentina Chile y Perú. Y todavía hay gente ingrata que les regatea su gigantesca obra revolucionaria. Acabaron en la más extrema pobreza y abandono. Así que el caso de uno de los más conspicuos ideólogos y amantes de la libertad, como es Luis de La Puente Uceda, no puede ser una excepción. Nuestro eterno homenaje a tan ilustre santiaguino, coterráneo de otro excelso hombre peruano, César Vallejo.

  11. Lorgio Rodríguez Rodríguez

    Hermoso comentario, de una gran escritor y periodista Eduardo Gonzales Viaña, debes tener muchas cosas que contarnos de tu investigación de mi paisano Luis de la Puente Uceda. Por esos años yo estudiaba secundaria y recuerdo que nos gustaba formar parte de ella; y, en mi pueblo Otuzco, nos organizábamos con una consigna de que cada militante tenía que buscar dos compañeros más y entonces éramos tres, y cada uno de los tres buscábamos nuevamente formar otro grupo de a tres, nos grupos no nos conocíamos, pero íbamos avanzando sin conocer a los grupos formados.
    Me gustaría saber más de Lucho, que seguramente has investigado bastante, como se dice en el argot criollo yo he sido y seré siempre hincha de Lucho De La Puente Uceda.
    Un abrazo

  12. Franklin Ruiz Valdivieso

    Apreciado y recordado Eduardo, me alegra mucho saber que los sistemas de opresión y explotación aún no pueden domesticarte.eL TRABAJO PARA CONQUISTAR LA JUSTICIA Y LA IGUALDAD es arduo pero ahí estamos. Maximo si se entiende que la liberación de nuestra patria requiere de una revolución y no de políticos electoreros.Construyamos la unidad para la revolución con el mismo entusiasmo de cuando pasamos por las aulas universitarias.Un abrazo fraterno.Hasta la victoria siempre. Franklin

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