Eduardo González Viaña

El Correo de Salem

Europa y la catástrofe moral

Europa y la catástrofe moral

Quinientos millones de ciudadanos y 28 países fueron llamados a las urnas: nunca en la historia hubo elecciones políticas que involucraran a tanta gente ni a tantos países.
Nunca las hubo que fueran tan inútiles, redundantes y superfluas. No hubo ninguna que se pareciera tanto a una farsa.

Ninguno de los líderes tradicionales pudo ofrecer algo siquiera de lo que podrían desear sus desmoralizados votantes. Nadie pudo decirles que la interminable crisis se estuviera terminando. Entre las dos corrientes oficiales de partidos, desde la supuesta “izquierda” hasta la derecha dentro del sistema, “socialistas” y “populares” compitieron en los mítines en exhibir impúdicos su abrumadora pobreza argumental.

Me refiero a las recientes elecciones del Parlamento de la Unión Europea cuyo proceso he vivido durante abril y mayo mientras viajaba por varios de los países que esa federación comprende.

En vista de que las situaciones son similares, tomo uno de esos países, España, como muestra de lo que he visto. Seis de cada diez jóvenes españoles no tienen trabajo y muchos lo andan buscando desde hace una década. La mayoría cuida de la abuela, consigue algunos cachuelos o vive de la pensión de sus padres jubilados.

¿Se les podría pedir a ellos que vayan a votar? ¿O tal vez sugerir eso mismo a los padres que comparten con ellos además de la pensión, las estrecheces de un piso en una de esas colmadas ratoneras que son los edificios de las grandes ciudades españolas?

No, por supuesto. No se le puede pedir que participen en la vida política de la comunidad a quienes están excluidos de participar en la vida económica de la misma. Las sociedades esclavistas ni siquiera se lo sugerían a sus desdichados fámulos.

Por otro lado, parados o no, los ciudadanos saben que los servicios sociales de salud han comenzado a escasear. Es una exigencia del Neoliberalismo que los estados liberen sus presupuestos de esa carga social o comiencen a privatizarla.

Peor aún, los llamados a votar saben que no hay opciones diferentes. Tienen que votar por la misma desalmada forma de capitalismo, el neoliberalismo, con administradores diferentes, llámense éstos, “populares” o “socialistas”.

Saben encolerizados que no hay salida bajo este sistema pues es el mismo que causó la crisis y que, para supuestamente terminar con ella ha premiado a los balqueros culpables e impone a las mayorías unas medidas de austeridad cada vez más asfixiantes.

He visto conservadores y “socialistas” cada vez más alejados de sus electores. El “social demócrata” alemán Martín Schultz llegó a Madrid en su avión privado y declaró que sí había habido un Carlomagno y un Carlos V, pronto habría un Martin I de Europa.

Por su parte, los burócratas del Partido Socialista, muy bien acomodados dentro del sistema neoliberal y lejos ya de sus antecesores, han cambiado la grandeza moral del luchador social por las palmaditas del rey, la calificación cursi de “barones” o la acogida que les ofrecen las revistas de sociedad cuando los llaman “clase política”.

En Europa, triunfó la abstención. En España, los que ganaron fueron grupos de los indignados, los antiguos socialistas y la nueva izquierda. “Podemos” de Pablo Iglesias es, entre ellos, el más destacado.

Según el columnista Luis María Ansón, si el resultado de hoy se reprodujera el próximo año cuando se elija a los diputados españoles, podría dar origen a un gobierno de frente popular. Asustado, el “barón” socialista Felipe González, sugiere una coalición entre su partido y la derecha “popular”. Dice que le da terror el regreso de las utopías y las alternativas a lo Simón Bolívar que propone América Latina.

Se dice que en Europa se ha producido un sismo político. En los partidos socialistas, se estremece el monstruo de una catástrofe moral.

Previous

Vallejo vuela por Italia

Next

Si Ana Frank estuviera viva

1 Comment

  1. Esther

    Este artículo confirma una vez más que actualmente y peor que antes o, de repente porque los medios de comunicación eran mas obsecuentes con los políticos de antaño, cuando llegas a la “CIMA” o “PODER POLITICO”(metafóricamente hablando por supuesto) sea imprevistamente (porque hay miles de estos casos a nivel local, regional, nacional) o por ser POLITICO DE CARRERA ( démosle un nombrecito, no?) por ver las ramas no ves los árboles y caes en el mismo o peor error que tus antecesores y sólo estás en Plan de Acomodo : NEPOTISMO, SEVICIA, APROVECHAMIENTO Y MAYOR DETERIORO DE LA ECONOMIA NACIONAL QUE JURASTE DEFENDER

Leave a Reply

Powered by WordPress & Theme by Anders Norén